lunes, 22 de marzo de 2021

¿Cómo reclamar la factura de la luz?

¿Crees que te están cobrando de más en la factura de la luz? Si tus recibos son excesivamente elevados y no te salen las cuentas, no te preocupes, te explicamos paso a paso cómo puedes reclamar tu factura eléctrica:

Aspectos a tener en cuenta antes de reclamar

Para realizar una reclamación es necesario:

✅ Calcular el consumo real: si te aplican un consumo estimado y sabes a ciencia cierta que no es justo, debes esperar al mes siguiente para que te facturen una lectura real y si es menor, entonces proceder a reclamar.

El consumo histórico: Se trata de comprobar el consumo de kilovatios facturados en años anteriores.

Electrodomésticos incorporados: si has añadido un mayor número de electrodomésticos a tu consumo eléctrico, puede ser la causa del aumento del precio de la factura.

Revisar el funcionamiento del contador: Algunas compañías eléctricas recomiendan desconectar el contador y verificar que no se registra ningún consumo. Además, tienes derecho a que la compañía te facilite un comprobante de funcionamiento del contador.

Derechos como cliente de una compañía eléctrica

Es importante que conozcas tus derechos como consumidor
antes de reclamar:

Aunque parezca obvio, desde la liberalización del mercado eléctrico tienes total libertad para escoger la comercializadora con la que quieres contratar el suministro. Y como cliente tienes derecho a estar informado de las tarifas, potencias o  cualquier otro dato de tu contrato eléctrico.

Así como a recibir un suministro de calidad, aunque los parámetros de calidad del suministro varían en función de la zona en la que se contrate, ya que podemos encontrarnos en una zona rural dispersa, rural concentrada, semi urbana o urbana.

Además, en caso de sufrir cortes continuados del suministro te corresponde un descuento, que puede ser del 10% en la factura anual. Como cliente tienes derecho a recibir una indemnización por los daños que pudiera producir un importante fallo eléctrico, excepto si se trata de un apagón causado por fuerza mayor o si el corte fue programado e informado.

Si se presentan errores en la factura, la compañía debe corregirlos y devolver la cantidad en la siguiente factura, y las reclamaciones deben ser atendidas dentro de los plazos estipulados para las mismas.

Motivos por los que reclamar

Por desgracia, reclamar la factura de la luz es algo muy común debido al descontento generalizado de los consumidores con las compañías eléctricas. Los principales motivos por los que realizar una reclamación son:

Lectura estimada incorrecta: en este caso aconsejamos esperar a que llegue la siguiente factura para verificar una lectura real del contador.

Deudas pendientes de anteriores propietarios: en ningún caso debe pagarlos el nuevo inquilino, ya que se realiza un contrato nuevo y por ello se empieza desde cero.

Desacuerdo con el importe: si crees que el importe de la factura no es correcto.

Consumo excesivo: si llega reflejado un consumo muy elevado que no corresponde con el consumo real, se debe solicitar la verificación de la lectura del contador.

Error en el bono social: si se te ha concedido el descuento del bono social pero la compañía no lo está aplicando.

Averías en la instalación eléctrica: ante posibles averías que no hayan sido reparadas por el técnico enviado por la compañía.

Descuentos de la compañía: en caso de que no se apliquen los descuentos de tu contrato eléctrico.

Servicios adicionales: antes de contratar debes tener claro qué servicios entran dentro de tu tarifa para evitar sustos a final de mes.

Ten en cuenta que dependiendo de cuál sea el motivo, la reclamación se presenta a la distribuidora o comercializadora de luz.

Reclamar la factura de luz

Lo primero que tienes que hacer si recibes una factura de luz incorrecta es ponerte en contacto con tu compañía eléctrica y explicar el error o problema sucedido. Existen varias maneras de presentar una reclamación:

  • Muchas compañías facilitan un correo electrónico específico para reclamar vía online.
  • En otros casos tienen formularios de reclamación.
  • Algo a destacar es que las compañías eléctricas tienen que tener un número gratuito de atención al cliente.
  • Oficinas de las compañías: se puede formalizar la reclamación cumplimentando la documentación correspondiente. Es importante presentar todos los papeles que acrediten los fallos en la factura.
  • Si existe departamento de reclamaciones de la compañía, se puede presentar el escrito a ellos directamente.

Una vez que hayas presentado la reclamación, la compañía debe proporcionar el número de referencia y el justificante por escrito de la misma. A través de ese código de referencia puedes hacer un seguimiento para ver su evolución.

Resolución de la queja

La compañía eléctrica tiene un plazo máximo de 30 días para resolver la reclamación. En caso de no hacerlo o no estar de acuerdo, hay dos opciones. Por un lado, puedes acudir a la Consejería de Industria y Energía de tu comunidad autónoma, ya que es el organismo competente en todo lo relacionado con el correcto funcionamiento del suministro eléctrico.

O bien, si es un problema con la parte comercial del suministro (facturas, cláusulas, incumplimiento de ofertas…etc), a la Oficina Municipal de Información al Consumidor (OMIC).

Estos organismos son los encargados de mediar entre las compañías y los consumidores. Puede acudir presencialmente a reclamar o bien hacerlo vía telemática en los formularios online disponibles.

Es importante que presentes las copias de las cartas que hayas dirigido a la compañía, las respuestas recibidas, las facturas de las reparaciones, presupuestos de averías etc. Cuanta más documentación tengas para acreditar tu reclamación más posibilidades hay de que se solucione en tu favor. 

 Si necesitas ayuda o asesoramiento en tus reclamaciones, ponte en contacto con ACUSVAL y gestionaremos tu queja. 

 

lunes, 8 de febrero de 2021

PRÁCTICAS COMERCIALES ABUSIVAS. REUNIONES EN SALONES Y HOTELES

A pesar de las condiciones sanitarias impuestas por el COVID-19 se siguen celebrando “reuniones promocionales” en salones, hoteles, etc.  

Si te invitan o asistes a alguno de estos eventos, debes tener en cuenta algunas precauciones que te evitarán hacer una compra no deseada y que te puede generar algunos quebraderos de cabeza si quieres anular tus pedidos y recuperar tu dinero

Antes de acudir a uno de estos encuentros hay algunas señales que te pueden poner en alerta  ¿Te piden que vayas con tus datos bancarios o tu nómina? ¿Evitan informarte sobre qué tipo de productos te van a ofrecer o a qué precio?

Una vez en la sala re reuniones hay cierto tipo de prácticas tendentes a minar la resistencia del consumidor: te agasajan con todo tipo de regalos, te invitan a una consumición, e incluso en algunos casos hay “compradores-gancho” que te animan a comprar lo que ofrecen. No es raro estar bajo una cierta presión psicológica: si vas con tu pareja buscarán siempre al más predispuesto para llevarse ‘el gato al agua’ o te harán ver que el resto de los asistentes sí se ha decidido... Todo ello forma parte de una puesta en escena con un solo objetivo: vender.

Puede tratarse productos que aparecen con un precio inicial muy caro y que se han rebajado considerablemente y aseguran que te están haciendo una super-oferta de lo que solo te puedes beneficiar si compras en ese preciso momento.

La rapidez con la que te apremian a que compres, abrumándote con un montón de datos superfluos impidiendo que tengas tiempo para pensarlo o que puedas comparar precios (han llegado a poner inhibidores de frecuencia para que no puedas hacer uso de tu móvil) son prácticas comunes en estos actos.

También se te puede “pedir” que no abandones la sala hasta que no termine la reunión o incluso te pueden avergonzar ante el resto de los reunidos insinuando que eres un “desconfiado” o que no eres capaz de ver la maravillosa oportunidad que te están ofreciendo.

CUIDADO CON LO QUE FIRMAS

Lo más elemental es que pedir siempre factura de lo que adquieres (no vale el tique del datáfono). Si no hay factura, no hay prueba de tu compra y no podrás reclamar.

Si se trata de una venta a plazos calcula el importe final de la compra. Aunque los vendedores están obligados a informar del PVP final, incluyendo los impuestos, no siempre lo hacen o se centran en resaltar lo barato que son las cuotas.

Si te piden una señal comprueba que no es ‘a fondo perdido’ y que cuando llegues a tu casa puedes recuperarla si te acabas retractando.

Al tratarse de una venta “fuera del establecimiento comercial” tienes derecho a desistir en los 14 días naturales siguientes y el vendedor está obligado a informarte de ese derecho y de los medios de ejercerlo por lo que debe facilitar la razón social completa de la empresa vendedora, así como de la forma de contacto.

Además de todo esto, con la última reforma de la Ley General de Defensa de los Consumidores, aquellas personas que puedan ser consideradas 'vulnerables' por su edad, situación socioeconómica, etc gozan de una especial protección que los vendedores deben tener en cuenta para no ser sancionados.

Y recuerda: si crees que has sido víctima de una estafa de este tipo, acude a tu OMIC o a cualquier Asociación de Consumidores. La “vergüenza” de reconocer que te han timado es otra arma más con la que juegan este tipo de desaprensivos.


Haciéndote socio/a de ACUSVAL tendrás a tu lado toda la fuerza de los consumidores para apoyarte en estas situaciones.