Las vacaciones, incluyen actividades y consumos diferentes a los del resto
del año. Uno de estos gastos no habituales es el alquiler de coches, muy relacionado con los paquetes de viajes que suelen acompañar estas fechas.Cuando decidimos ir a determinado destino y “alquilar allí un coche para tener
más libertad”, hay unos cuantos aspectos que tendremos que tener siempre en
cuenta: Elegir bien la empresa de alquiler de vehículos (no solamente coches,
también furgonetas, motos, etc.) supone conocer y comparar las condiciones del
contrato, los posibles sobrecostes, opciones de alquiler y modalidad de pago.
A tener en cuenta:
* Sin
derecho de desistimiento. A diferencia de la mayoría de las
compras online, cuando se alquila un vehículo a distancia (por ejemplo, por
internet) no se contempla el plazo de 14 días para anular el contrato (derecho
de desistimiento) que existe de forma general para las compras por internet o
fuera del establecimiento comercial. De esta forma, una vez reservado el
vehículo, normalmente, no es posible la cancelación gratuita.
* Tienes derecho a la resolución
alternativa de litigios. Los ciudadanos tienen derecho a acceder a
los distintos sistemas extrajudiciales para resolver sus posibles litigios,
tales como los mecanismos de resolución alternativa de litigios entre los que
se encuentran las Juntas Arbitrales de Consumo, las Direcciones
Generales de Consumo de las Comunidades Autónomas, o el Centro Europeo del
Consumidor. Algunas compañías están adheridas al European Car Rental
Conciliation Service en cuyo caso, este organismo también puede actuar como
mediar en los litigios. No obstante, si el consumidor no consigue resolver su
problema de consumo por la vía extrajudicial, en algunos casos, podría optar
por la vía judicial, por ejemplo, a través del proceso europeo de escasa
cuantía concebido para simplificar y acelerar las reclamaciones
transfronterizas en la Unión Europea (con la excepción de Dinamarca) de hasta
5.000 euros, sin necesidad de abogado ni procurador.
El primer requisito:
contrato de alquiler de automóvil
El primer consejo, como casi siempre, es contar con un contrato por escrito
que recoja todas las condiciones en las que alquilamos el automóvil, y en el
que, como mínimo, deberá hacer constar:
- Denominación social de la empresa de alquiler (incluyendo dirección,
número de autorización como empresa de alquiler, NIF, etc.);
- Tipo de vehículo a alquilar (a ser posible incluyendo la marca, el
modelo y la matrícula del mismo);
- Duración del alquiler; limitaciones en función de kilometraje o uso;
- Lugar, fecha y horario de apertura del establecimiento donde se hará
la entrega y devolución (que no tiene por qué ser el mismo).
- En caso de que contratemos online, debemos guardar copia de las
condiciones de contratación generales y de las particulares que hayamos
escogido para nuestro vehículo, como prueba para el futuro.
Parte esencial de este
contrato serán los conductores autorizados y el seguro y alcance del mismo.
Hemos de tener en cuenta que puede que el seguro asociado al contrato de
alquiler de automóvil no incluya determinados sucesos, y que es más que
probable que limite la responsabilidad, incluya franquicias y no permita más
conductores de los específicamente estipulados. Es por ello que si tenemos
pensado compartir las horas al volante, mejor dejemos por escrito que habrá más
de un conductor, sus datos identificativos y el precio de esta opción.
Obligaciones de
entrega del vehículo alquilado
Además, hay que tener
en cuenta que numerosas empresas de transporte incluyen cláusulas que
difícilmente pueden ser aceptadas como válidas, y que en la práctica son
consideradas abusivas por los tribunales. Una de las más frecuentes, y que se
debe tratar de evitar, es la que se refiere a la obligación de devolver el
depósito vacío. Esta obligación viene acompañada del cargo que se realiza en el
precio por entregar el coche lleno de combustible al conductor. Es decir, te
cobran por entregarte el coche con el depósito lleno pero se quedan con todo el
excedente que quede en el depósito cuando finalices el contrato de alquiler del
automóvil. Como es lógico, es realmente complicado devolver el depósito vacío
(literalmente, deberías ir empujando el coche los últimos metros para ello, y
tener el control de gasto de combustible de un director de equipo de F1).
Lo ideal es que la
empresa no cobre por el llenado del depósito y solicite en el contrato de
alquiler que se devuelva en las mismas condiciones que se entrega (lo cual es
más fácil, ya que si lo entregan lleno basta con llenar el depósito en la
gasolinera más cercana al punto de entrega).
También debemos tener
mucho cuidado con las cláusulas de los contratos de alquiler de coches que
permitan a la empresa revisar el vehículo, después de entregado, sin nuestra
presencia, y solicitar pagos en base a posibles rasguños, aspectos de limpieza
o cualquier otro motivo o desperfecto en el vehículo. Al realizarse sin estar
presente el consumidor, para este es muy complicado comprobar la veracidad de
lo solicitado por la empresa de alquiler, que además suele cargar este coste en
la tarjeta de crédito directamente y sin previo aviso. Esta práctica supone un
coste extra al precio originalmente pactado.
Debe tenerse en cuenta
que el responsable del contrato es normalmente la empresa de
alquiler y no el intermediario (por ejemplo, si se ha contratado a través
de un comparador de ofertas), por lo que es siempre importante leer
atentamente los términos y condiciones no solo para identificar al responsable
del contrato, sino para conocer también la cobertura del seguro, la política de
combustible o si hay algún tipo de limitación en el kilometraje.
Al recoger el
vehículo, es probable que el personal de la oficina le ofrezca la posibilidad
de contratar seguros adicionales con franquicia que limitará su
responsabilidad. Con esta cobertura extra, el consumidor se compromete a pagar
todos los costes de reparación de daños hasta el importe acordado, a partir del
cual, la compañía correrá con los gastos. También es importante informarse de
las excepciones o situaciones que no quedan cubiertas en este tipo de
seguros. En muchas ocasiones, los daños de cristales, ruedas, o
limpiaparabrisas no están incluidos
Precauciones con el
pago con tarjeta
El contrato deberá cumplir con el
requisito general de “buena fe” y equilibrio. Si contiene cláusulas abusivas,
no serán vinculantes como, por ejemplo, la imposición de cargos sin autorización.
Esto nos lleva a comentar la obligación de realizar el pago mediante
tarjeta de crédito que imponen ciertas empresas, precisamente para poder
realizar estos cargos posteriormente. Si vemos que algún cargo no se
corresponde con la realidad (rasguños inexistentes, por ejemplo) podemos
solicitar al banco que devuelva lo cobrado en exceso, e interponer la
correspondiente queja ante consumo. Por supuesto, nunca deberemos dejar nuestra
tarjeta de crédito como señal en la sucursal de alquiler, y en caso de que sea
posible, es recomendable que la tarjeta usada sea de débito, para evitar cargos
futuros.
En este sentido,
conviene recordar que también en algunos casos se estipulan sobrecostes si se
entrega el coche fuera de determinados horarios, por lo que deberemos revisar
muy bien estas limitaciones para evitar sustos antes de firmar el contrato de
alquiler del coche.
Una buena práctica a
la hora de asegurarnos de que no aparezcan sorpresas es recurrir al móvil o la
cámara de fotos (sempiternos acompañantes en las vacaciones), y recoger
fotografías o vídeos del estado del vehículo al recogerlo y entregarlo. De este
modo podremos tener prueba de si, efectivamente, existen o no rasguños,
desperfectos o cualquier problema relacionado con la limpieza o mantenimiento
del vehículo por el que nos quieran cobrar algún importe extra.
Poder disfrutar de
unos días con libertad de movimiento en nuestro destino de vacaciones siempre
es una opción para tener en cuenta. Sin embargo, como hemos visto, tiene que
ser fruto de una decisión meditada y consciente de todos los detalles y
elementos que conlleva el alquiler de coches. Con un poco de tiempo (que merece
la pena tomarse para elegir vehículo y empresa de alquiler), seguro que estas
vacaciones, con perdón del chiste malo, van sobre ruedas.